Rom 6:3-6 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
El mensaje de la Cruz es locura para los que se pierden pero para los que se salvan es sabiduría de Dios. Si queremos ver la sabiduría de Dios en su máxima expresión, miremos la cruz.
La cruz es la consumación final de toda la obra de Dios para el hombre, es el final del género adámico. Nuestro único problema somos nosotros mismos.
El Señor tiene que asesinarnos, tiene que matarnos, para lo único que servimos es para ser crucificados con Cristo, es la única utilidad que podemos prestar, ser llevado a la cruz es para lo único que servimos en el plano natural.
Por eso Pablo cuando habla en romanos dice: una vez que se nos reveló la cruz, una vez que se nos reveló que hemos sido sepultados juntamente con Cristo y que hemos resucitado juntamente con Él, es para dar vida nueva.
Nosotros debemos presentarnos a Dios como vivos de entre los muertos, porque nada que no haya pasado por la muerte puede ser presentado ante Dios.
Vamos a ser perfeccionados no en nosotros mismos sino en Cristo, vamos a ser presentados perfectos en Cristo, no en nosotros.
Ya no queremos que Dios sea lo más importante de nuestra vida, Dios es nuestra vida, fuera de Dios no tenemos vida, no tenemos futuro, nada tiene importancia.

El fundamento en nuestra vida lo ponen apóstoles y profetas a través de la vida de la iglesia, que es Cristo formado en el corazón, y Cristo se forma en las personas haciendo morir la formación de la persona que tuvimos humanamente, por la nueva criatura que es Cristo en nosotros.”

La nueva criatura no somos nosotros mejorados, ni por ser evangélicos, la nueva criatura es Cristo haciéndonos desaparecer a nosotros, de tal manera de que ya no seamos vistos nosotros, sino Cristo.
Fuimos apartados de la vista Nosotros no necesitamos nada de afuera porque ya lo hemos recibido todo en Cristo, estamos completos en Él, más vienen los ministerios como cepillos de arqueólogos a limpiar la palabra que ya está escrita, dando testimonio que no estamos aquí para recibir algo, sino para descubrir aquello que hemos recibido del Señor cuando su vida nos fue impartida a través del nuevo nacimiento en Cristo Jesús.
Saludos a todos y excelente jornada!
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