Es con la muerte y resurrección de Cristo que se inaugura oficialmente el Nuevo Pacto trayendo pleno cumplimiento a todo lo que en el antiguo estaba representado en tipo, sombra y figura de lo que había de venir. 

El escritor sagrado lo afirma claramente en Hebreos 9:9-10 de la siguiente manera: “Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste solo de comidas y bebidas, de diversas purificaciones y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Pero estando ya presente Cristo, Sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación…”

El viejo pacto tenía un mediador (Moisés), pero no había nadie del lado del pueblo que garantizara el pacto; por lo que fallaban continuamente. Pero el Nuevo Pacto – un mejor pacto – ¡tiene un aval de nuestra parte! 

Por lo tanto, el Nuevo Pacto se sustenta en lo que hizo Jesús, no en lo que nosotros hemos hecho.  Él es el fiador, no nosotros, su persona y su obra perfecta son la garantía que nos asegura ante Dios que todo está consumado y en El estamos completos. 

La cruz es la cancelación final de un viejo hombre, un vieja creación y un viejo pacto, para dar inauguración y manifestación de un nuevo hombre, una nueva creación y un nuevo pacto. 

El propio Cristo es la base del nuevo pacto. Veamos, en una manera rápida, como insistentemente las Escrituras nos hablan de la existencia eterna del nuevo pacto:

Conforme a su eterno propósito realizado en Cristo Jesús nuestro Señor. (Efesios 3:11).

El Cordero (Jesús) que fue sacrificado desde la creación del mundo. (Apocalipsis 13:8).

Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. Cristo, a quien Dios escogió antes de la creación del mundo, se ha manifestado en estos últimos tiempos en beneficio de ustedes. (1ª Pedro 1:18-20).

Sin embargo, Dios había terminado su trabajo desde que creó el mundo (Hebreos 4:3).

Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor (Efesios 1:4).

Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: ‘Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo (Mateo 25:34).

Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2ª Timoteo 1:8-9).

Nuestra esperanza es la vida eterna, la cual Dios, que no miente, ya había prometido antes de la creación. (Tito 1:2).

CÓMO SOMOS INTRODUCIDOS AL NUEVO PACTO? POR LA CRUZ DE CRISTO:

Efe 2:16  y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

LA CRUZ NO ES UN PEDAZO DE MADERA, LA CRUZ ES EL CENTRO DE GOBIERNO DE DIOS.

  • El único camino en la administración de Dios y el centro del gobierno de Dios 
  • Dios, en Su ADMINISTRACIÓN, nos provee una sola persona y un solo camino, esta persona es el Cristo todo- inclusivo, extenso y preeminente, y este camino es la cruz
  • El camino que Dios ha designado, exaltado y honrado, es la cruz de Cristo—Gá. 6:14. 
  • Esta persona única —Cristo— es el centro del universo, y este camino único —la cruz— es el centro del gobierno de Dios— 
  • Por medio de la cruz, Dios rige y juzga todas las cosas— 
  • Mediante la cruz Dios juzgó todas las cosas negativas del universo, y por medio de ella El continua rigiendo todas las cosas—Ef. 2:14-16. 
  • El libro de Colosenses nos enseña que en la vida de iglesia Cristo debe ser el todo y en todos, todo lo que no sea Cristo debe ser anulado por la cruz—1:18, 3:10-11. 
  • Es preciso que por medio de la cruz lleguemos a experimentar que no somos nada, que no tenemos nada y que no podemos hacer nada, de lo contrario, todo lo que seamos, tengamos y podamos hacer se convertirá en un un substituto de Cristo—1 Co. 1:17-18, 23. 
  • Para aquellos que están dispuestos a tomar la cruz, esta no es un camino estrecho sino una “autopista”—Lc. 9:23.
  • La Cruz es el fin de las sombras, figuras, símbolos que tenían una finalidad. CRISTO. Cristo reunió todo en si mismo. Seguir aferrados a los símbolos es seguir aferrados al VIEJO PACTO. Necesitamos CRUZAR.

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