La Biblia habla del sacerdocio. Este ministerio está constituido por un grupo de personas que se separan totalmente del mundo para servir a Dios y no tienen otra ocupación o deber. En la Biblia a estas personas se les llama sacerdotes.

Israel había sido señalada primariamente como nación de sacerdotes, para dar servicio a Dios

Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éstas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

Éxodo 19.6

Habiendo los israelitas renunciado a sus obligaciones:

Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.

Éxodo 20.19

Se seleccionó el sacerdocio aarónico para este propósito, hasta que Cristo viniera para cumplir su ministerio con la ofrenda de sí mismo; desde entonces el sacerdocio judío ha quedado abrogado, para ser restaurado nacionalmente, en favor de la IGLESIA.

Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.

Isaías 61.6

Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová. Mientras tanto todos los creyentes, procedentes tanto del judaísmo como de la gentilidad, están constituidos «un reino de sacerdotes»

Isaías 66.21

vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

1ª Pedro 2.5

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

1ª Pedro 2:9

EL REINO DE SACERDOTES VIENE A SER CASA SACERDOTAL
Según lo revelan las Escrituras, el propósito de Dios no es solamente tener una o dos personas como sacerdotes. Su propósito es que todos los miembros de Su pueblo sean sacerdotes

EL CAMBIO EN EL SACERDOCIO
Por unos mil quinientos años, desde Moisés hasta Cristo, el pueblo de Dios no pudo acercarse a Dios directamente. Sólo una familia había sido escogida para que ejerciera el sacerdocio. El individuo tenía que pertenecer a esta casta para acudir a Dios; si se acercaba a Dios directamente, podía morir. Durante ese período, el ministerio de los sacerdotes se convirtió en un oficio poderoso.

El hombre no podía ir a Dios directamente, pues necesitaba la intercesión de los sacerdotes. ¡Qué noble era el ministerio sacerdotal! No era posible que el hombre se acercara a Dios sin los sacerdotes. Pero cuando se consumo la obra completa de CRISTO, descubrimos que la salvación y la redención se extienden a todos los hombres.

“Vosotros también, como piedras vivas, sois edificados como casa espiritual hasta ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”

1 Pedro 2:5

A. Todo hombre redimido es un sacerdote.

En 1 Pedro 2:4-7 Pedro nos dice que Cristo es el fundamento de la iglesia. El fue la piedra que los edificadores desecharon y que llegó a ser la piedra angular. Nosotros somos ahora piedras vivas y estamos unidos y edificados para conformar una casa espiritual. También somos un sacerdocio santo para Dios. Es como si una voz desde el cielo anunciase: “¡Todos los salvos son ahora sacerdotes de Dios! ¡Todas las piedras vivas, aquellos que son parte de la casa espiritual, ahora son sacerdotes de Dios!”

Este servicio nace de tres pasos que son vitales en la vida espiritual: el nuevo nacimiento (1:2a), el crecimiento en vida al ser nutridos con Cristo, y el ser edificados con otros creyentes.

B. La iglesia recupera el sacerdocio universal

En ese entonces Dios restauró una promesa que había sido puesta a un lado durante mil quinientos años. Lo que los israelitas perdieron, lo recuperó la iglesia. Israel había perdido el sacerdocio universal. Pero en la obra completa de Cristo, es decir LA IMPARTICIÓN DE SU VIDA, es como si estallaran voces desde el cielo con la promesa de que el sacerdocio universal está de nuevo entre los hombres. Todos los salvos son llamados a ser sacerdotes, y necesitan ser perfeccionado en su administración.

C. La iglesia es un reino de sacerdotes
Hallamos esta misma idea en Apocalipsis 1:6, donde leemos: “E hizo un reino, sacerdotes para Su Dios y Padre”. Originalmente toda la nación de Israel era un grupo de sacerdotes, pero esto cambió. ¿Qué diremos de la situación actual? Hoy la iglesia es un reino de sacerdotes. Lo que los israelitas perdieron ante el becerro de oro, la iglesia lo recibió mediante el Señor Jesús. Ahora la iglesia en su totalidad es un cuerpo de sacerdotes. El reino de sacerdotes que Dios había planeado fue restaurado totalmente.

D. El único oficio del cristiano es servir a Dios
Lo que Dios no obtuvo entre los israelitas, ahora lo puede obtener por medio de la iglesia.

La iglesia hoy es el reino de sacerdotes; es un sacerdocio, lo cual significa que todo aquel que ha gustado la gracia de Dios, tiene una sola ocupación: servir a Dios. Todos los cristianos tienen como única ocupación servir a Dios. Desde el momento que somos salvos, nos convertimos en sacerdotes para Dios. Por tanto, tenemos que servir en la presencia de Dios. Esta es nuestra meta espiritual para el resto de nuestra vida. El cristiano solamente tiene un solo oficio: servir a Dios. Los hombres necios piensan que el servicio es un favor que le hacen a Dios. Hay muchas personas que creen que le hacen un favor a Dios cuando le sirven!

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