LAS PRUEBAS DESARROLLAN NUESTRA CONFIANZA EN DIOS.

confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

HECHOS 14:22

Pablo sabía que es necesario que todos pasemos por diversas pruebas. Y esto no es antiguo pacto, esta es la enseñanza del Evangelio del Reino. La palabra tribulación es: “El arado pasa por nuestro corazón y deja la tierra lista para la semilla que Dios va a sembrar”. Tribulación viene de atribular, y el ‘tribulador’ es la herramienta que se mete dentro de la tierra para ararla. Una tribulación no es algo que a nosotros nos pasa porque hicimos algo malo, sino que es un trabajo de Dios sobre el corazón de los hombres para prepararlo para la siembra de una nueva temporada. Si Dios trae o permite la tribulación, Dios está comprometido a que haya semilla, que haya lluvia y que haya cosecha. Entiéndalo y sopórtelo!

‘ 7 Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y me salvará tu diestra. 8 Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos. ‘

SALMO 138:7

Job, cuando estaba en mitad del proceso, ya estaba más blando, y en el capítulo 23, justo a la mitad del proceso dice:

Más él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro.

JOB 23:10

La palabra oro aquí significa: “saldré ganador”. En el capítulo uno a Job se le llamaba el campeón de los hombres, pero cuando el Señor comenzó a procesarlo para que la justicia de Dios se revelara en él, Job lo que está diciendo es que: “Si el Señor lo prueba, Él le va a poner medalla de oro, Job se ve coronado con el oro del Señor”. El oro del Señor no es que hayamos superado la Prueba solamente sino que ahora nos bastamos en su gracia. Por lo tanto, a medida que vamos siendo probados, lo que vamos comprobando es que si no fuera por su gracia no podríamos hacer nada. Y cada vez que somos más llenos de la revelación de su gracia, que es la verdad presente de Cristo Jesús, hay menos de nosotros y más de él, entonces Él nos confía más de Él.

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