Los conflictos son parte de nuestra vida, no nos convertimos de la muerte a la vida y de las tinieblas a la luz, para no tener conflictos, sino que fuimos salvados y llevados al reino de su amado hijo para interpretar los conflictos, entenderlos y producir la solución de Dios para ese conflicto.Cualquier ser humano que piense en una vida sin conflicto, es porque no está pensando en la vida. Los conflictos frenan de manera potencial la vida de los hijos de Dios. Hay conflictos que nos marcan para toda la vida, otros nos marcan por seis meses, un año o un día; eso es según clasifiquemos o entendamos los conflictos. 

Hay personas que han tenido problemas mucho más grandes que los nuestros y sin embargo los han superado, y por otro lado hay personas que han tenido problemas mucho más pequeños que los nuestros y nunca lograron superarlos. 

El tema no es el tamaño del problema sino cómo se interpretan, se disciernen y se enfrentan los problemas. Esta es una labor del Espíritu.

Juan Ballistreri

Dios diseñó al ser humano como persona, luego lo insertó en un matrimonio, luego en una familia, y como el misterio guardado, un día será la iglesia. Pero antes de que el miembro de la familia sea la iglesia, tendrá que pasar la prueba de haber primero sobrevivido a la asamblea de los creyentes. De esto hablaremos en las proximas publicaciones.

Paz y excelente jornada!

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