Es un asunto de esta generación no haber interpretado los conflictos en nuestras vidas; los problemas nunca se deben resolver en la asamblea, se deben resolver en la cantera. La cantera es nuestra casa, nuestra fábrica, nuestra universidad. 

En la vida de la fe debemos entender el principio de cómo resolver conflictos, porque los conflictos vienen para prepararnos para la iglesia. 

¿Por qué el evangelio ha desgastado tanto a las personas? Porque la Iglesia se tomó como el lugar de la cantera. En una cantera es el lugar donde se muelen las piedras bolas hasta que quedan reducidas en piedras chiquitas, este proceso implica un ruido muy grande. Debemos entender que los ruidos deben oírse en nuestras casas. 

Debemos resolver nuestros problemas antes de venir a la asamblea, cosa que cuando venimos a la asamblea venimos entregados, ya no tenemos ganas de pelear con nadie. Todo lo que no hagamos explotar en nuestra casa, explota después en la iglesia. El problema es que la gente viene a las asambleas con demasiada energía acumulada. Las personas exigimos en la asamblea un nivel de excelencia que no tenemos en la casa: “¡cómo no va a andar el calefactor! ¡Cómo que está manchada la pared!”. Asumamos que nuestra casa es la cantera.

El mensaje de la excelencia fue un mensaje que dañó, porque no fue bien enseñado. Por eso hemos hablado aquí que en la asamblea nos tenemos que amar no con nuestro amor, sino con el amor de Dios. Porque si nosotros amamos como nos amamos a nosotros mismos, vamos a seguir reproduciendo los divorcios y las separaciones. Son pocas las personas de esta generación que pueden decir que han aprobado como sobrevivientes de la asamblea. 

Por eso la vida apostólica tiene como fundamento no un estudio bíblico, sino la supervivencia, el haber sobrevivido a la violencia entre las personas. Ahí es donde se prueban los hijos de Dios. 

La palabra conflicto deriva de otras dos: “con” qué significa: unión y  “flictus” que significa: golpes juntos. Conflicto significa recibir el golpe de varios. Algunos días nos pasa de todo: nos levantamos a la mañana y tenemos problemas con el auto, luego llamados telefónicos y otra y otra cosa… el caso es que para las cuatro de la tarde estamos exasperados, y encima entre las cuatro y las ocho de la noche recibimos las llamadas de los “ hermanos” con quejas, problemas, etc. 

Pablo dice que cuando él se trasladaba de una ciudad a otra, en Éfeso fue atacado por los de adentro y por lo de afuera: y la palabra es justamente: amasado por todos para dejarlo en otra posición. Las personas espirituales son personas que soportan alta presión para promover movimientos para Dios.

Paz y excelente jornada para todos!


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