Llevando fruto para Dios

Si las primicias son santas,  también lo es la masa restante;  y si la raíz es santa,  también lo son las ramas. Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas,  y tú,  siendo olivo silvestre,  has sido injertado en lugar de ellas,  y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas;  y si te jactas,  sabe que no sustentas tú a la raíz,  sino la raíz a ti.

Romanos 11:16-18

Cuando estábamos casados con el primer marido todo lo que produjimos fue muerte, todo fue fruto de muerte. Pero ahora en el Cristo resucitado todo lo que producimos es fruto para Dios. La clase de fruto que tú des dependerá de con quien estés casado. Todo lo que hagas será producido por el Cristo resucitado y se parecerá a Él.

Sirviendo al Señor en novedad de Espíritu

Pero ahora estamos libres de la ley,  por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos,  de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

Romanos 7:6

Antes servíamos en la antigüedad de la letra, pero hoy servimos en la novedad del Espíritu. El Espíritu de Cristo está en nuestro espíritu recreado.

El Señor Jesucristo esté con tu espíritu.  La gracia sea con vosotros.  Amén.

2 Timoteo 4:22

Nuestro espíritu regenerado es una fuente de novedad para todo nuestro ser, allí todo es nuevo y todo lo que sale de él es nuevo. Hemos abandonado para siempre el régimen viejo. Debemos ejercitar nuestro espíritu recreado y de este modo siempre tendremos algo nuevo que compartir. Toda la información que tienes en tu memoria natural pertenece a lo viejo, lo nuevo es sublime, eterno e increado pero esta disponible para nosotros por la mente de nuestro nuevo esposo, Aleluya!.  

Llegamos al final de este tema, pero deseo de todo corazón que el Señor continue trabajando en ti. Un fuerte abrazo!

YL

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