#MiercolesdeBlog

9. EL ENCUENTRO NO DEBE SER PERDIDO

Salmos 122:3 (RVR1960) 3 Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.

Compacto = Chabar = Unir, unirse, tener compañerismo con, amontonar, liga.

Hebreos 10:23-25 (RVR1960) 23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Abandono = egkataleipō = abandono, desierto; en los estrechos, dejar indefensos; totalmente abandonado, completamente abandonado;

dejar atrás entre, dejar sobreviviendo Reuniendo = episunagōgē = una reunión en un solo lugar;

Hábito = ethos = un uso – costumbre, forma.

Esta palabra griega, ethos, no denota simplemente la reunión para el culto corporativo como un acto solitario u ocasional, sino como una conducta habitual. La palabra inglesa, ethos, se refiere al espíritu característico de una cultura, era o comunidad que se manifiesta en sus actitudes y aspiraciones. El espíritu de la Casa de Dios incluye una cultura casi habitual de horarios regulares de reuniones en torno a la Palabra de Dios.

La reunión se abandona cuando la comunidad y la expresión corporativa del pueblo de Dios como familia se devalúan. Además, el término griego sugiere, abandonar la reunión implica la deserción de la familia de Dios, el abandono del propósito divino, la retención de uno mismo y la contribución de uno con el efecto final de empobrecer el potencial de la efectividad de la reunión. El que abandona la reunión de manera subconsciente deja a los reunidos «indefensos o apenas sobrevivientes», lo que sugiere que no se realizará el máximo potencial de los reunidos. La ausencia de la reunión subconsciente e inadvertidamente comunica la idea de que existe una voluntad (que podría no ser deliberada) de que la reunión se empobrezca.

Que nuestras reuniones en torno a la Palabra de Dios adquieran una nueva prioridad y que todos los propósitos divinos que las acompañan se cumplan plenamente.

El acto de reunión es necesario para recibir y escuchar la proclamada Palabra de Dios que procede.

Reunidos juntos para oir, la multitud se reunieron para escuchar a las personas que pueden oír.

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