LAS ERAS – Separación del Mundo I

  • 16 de febrero de 2022
  • Yonathan Lara
  • 7 min de lectura

Bienvenidos al blog de En otra Forma, hoy comenzamos una nueva serie: “Las eras”

Las “Eras”son símbolos de las separaciones a las  que el creyente debe hacer frente en su camino hacia la perfección. Se puede llamar perfección, también santificación. Si miramos desde la óptica de Dios, la santificación es una forma de blindaje, de protección para el creyente. La intención de Dios es que a través de estas “eras” sus hijos sean participantes de su naturaleza divina, sean verdaderos representantes de Cristo.

 Lamentablemente,en los últimos años el evangelio distorsionado, inadecuado que se ha  presentado daba como objetivo final  del creyente  el cielo. Sin embargo el destino del creyente no es el cielo, sino Cristo. Si eres un elegido por el Señor, en tu camino hacia la perfección serás detenido por muchas “eras”. 

Empecemos juntos este recorrido, comenzando por la era de Atad.

 La “era de Atad”, o la separación del mundo.

Génesis 50:1-14

Entonces José se echó sobre la cara de su padre, lloró sobre él y lo besó. 2 José mandó a sus servidores, los médicos, que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel. 3 Cumplieron con él cuarenta días, tiempo que duraba el proceso de embalsamamiento, y los Egipcios guardaron luto por él setenta días. 4 Y pasados los días de su duelo, José habló a los de la casa del faraón diciendo: — Si he hallado gracia ante vuestros ojos, por favor, haced llegar a oídos del faraón lo siguiente: 5 Mi padre me hizo jurar diciendo: He aquí, que yo voy a morir; en el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás.’ Permite, pues, que suba yo ahora, sepulte a mi padre y regrese.” 6 El faraón le respondió: — Sube  y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar. 7 Entonces José subió a sepultar asu padre. Y con él subieron todos los servidores del faraón, los dignatarios de su corte y todos los dignatarios de la tierra de Egipto, 8 toda la familia de José sus hermanos y la familia de su padre. Solamente dejaron en la tierra de Gosén a sus niños, sus ovejas y sus vacas. 9 Subieron tambiécon él carros y gente de a caballo, formando un numeroso cortejo. 10 Llegaron hasta la era de Atad, que estaba al otro lado del Jordán, y allí tuvieron una lamentación grande y muy fuerte. José hizo duelo por su padre durante siete días. 11 Al ver los habitantes de la tierra, los Cananeos, el duelo en la era de Atad, dijeron: “¡Grande es este duelo de los egipcios!” Por eso fue llamado Abel-mizraim el nombre de ese lugar, que está al otro lado del Jordán. 12 Hicieron, pues, sus hijos con él, según les había mandado Jacob. 13 Sus hijos lo llevaron a la tierra de Canaán y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, frente a Mamre, la cual, junto con el campo,Abraham había comprado Efrón el heteo, como una propiedad para sepultura. 14 Después que había sepultado a su padre, José volvió a Egipto junto con sus hermanos y todos los que fueron con épara sepultar a su padre.

Antes de morir Jacob, le ordenó a José que enterrara su cuerpo en Canaán, en la Tierra prometida, más exactamente en la cueva de Macpela. Él entendió que aunque vivía en Egipto no pertenecía a Egipto. El séquito de dignatarios que acompañó a José y los israelitas tuvo que separarse de ellos en la Era de Atad, ‘Atad’ significa La Espina. Egipto era una espina para Israel. Una espina que continúo aferrándose incluso, cuando ya no vivían en Egipto. Como lo demuestran tantos ejemplos contados en Éxodo, cuando añoraban la comida egipcia o cuando adoraron el becerro de oro en el desierto, siguiendo una costumbre que habían aprendido en Egipto y tantos otros ejemplos más. 

 Todos cruzaron el Jordán pero en  “Abel Mizraim”, solo siguieron los israelitas. A partir de allí en adelante solo el que pertenecía al pueblo de Israel, podía llegar a la cueva de Macpela. Macpela significa Doble porción, esto se refiere a la bendición del primogénito.

 Si vamos a heredar la doble porción, debemos separarnos de Egipto. Esta espina debe ser eliminada si vamos a llegar aeste destino llamado Macpela.

Así como José y sus hermanos fueron separados de los egipcios en la Era de Atad, también nosotros debemos separarnosde Egipto. Dios quiere hacer una  muy clara diferencia entre nosotros y los egipcios (Éxodo 11:7). 

Egipto es un símbolo del mundo.

Por qué Dios  quiere hacer una diferencia entre nosotros y el mundo? Por algunas de  estas razones:

  1. Porque Jesús dijo que no somos de este mundo (San Juan 17:16).
  2. Porque la naturaleza de Dios está en nosotros, tenemos otra naturaleza diferente.
  3. Porque fuimos escogidos en Él antes de la fundación del mundo.
  4. Porque hemos sido construidos para obedecer a Dios.
  5. Porque fuimos predestinados a ser vencedores sobre el mundo, la carne y Satanás.
  6. Porque estamos invitados a la Mesa del Señor.
  7. Porque hemos sido diseñados para confesar y arrepentirnos.

Todas estas razones solo pueden ser reales desde la naturaleza de Cristo en nosotros, sin Él, sin  haber nacido de nuevo, nada de todo esto sería posible.  Dentro del ADN divino están todos estos elementos y forman parte de cada hijo de Dios. Sus hijos son los herederos de Dios y coherederos con Cristo. 

En la era de Atad, hay una exigencia de separarse de los egipcios para ir a servirle  a Dios. Dios anhela una relación íntima con su pueblo y  los sistemas egipcios impiden esa relación (Éxodo 5:1; Éxodo 8:8).

En la próxima publicación veremos en detalle las características de Egipto que impiden esa especial relación.

Un fuerte abrazo

Yonathan

10 replies on “LAS ERAS – Separación del Mundo I”

  • Liliana Gallegos
    17 de febrero de 2022 at 04:18

    Que la fe del Hijo que opera en nosotros nos lleve a vivir en esa realidad ya consumada y que podamos separar cada día lo temporal de lo Eterno. El mundo ama a los que le pertenecen nosotros fuimos sacados del medio de este mundo no le pertenecemos estamos muertos para el mundo. Vivimos por El y para El.

  • Amalia Echalar Martinez
    17 de febrero de 2022 at 18:55

    Damos gracias a Díos por , sacarnos de nuestro Egipto

  • Daniel Jiménez in
    19 de febrero de 2022 at 19:17

    Se cumple la profesia que EL sera nuestro Dios y nosotros seremos su pueblo.

  • Daniel Jiménez
    19 de febrero de 2022 at 19:30

    En una batalla espiritual estamos en territorio enemigo, resisiiendo a no ser absorvido por el sistema reinante. Solo en Cristo podemos mantenernos firmes en el propósito de Dios, que todos conoscan a su hijo, jesucristo. Ser participes de una vida con proposito es nuestra tarea.

  • Wendy Contreras
    22 de febrero de 2022 at 21:15

    Amén profeta Yonathan gracias por esta enseñanza estamos en este mundo pero no somos de este mundo…..creo que es aquel constantemente la palabra hace en nosotros partir el alma para desarraigar toda configuración este mundo

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