Tomar a Cristo como Nuestra Expresión: Un Camino hacia la Vida Cristiana Genuina

En Filipenses 1:19-26 y 4:22, el apóstol Pablo revela una verdad profunda: la vida cristiana es vivir a Cristo como nuestra expresión. Este artículo profundiza en este concepto, explorando cómo podemos vivir a Cristo en nuestras vidas cotidianas y en el Cuerpo de Cristo, la Iglesia.

Cristo como el Centro de Nuestra Expresión

Pablo enseña que la vida cristiana no es acerca de expresar nuestras habilidades, conocimientos o cualidades. Más bien, es sobre expresar a Cristo. Cuando Pablo sufría, Cristo era magnificado en él. Esta magnificación de Cristo en nuestras vidas debe ser nuestro enfoque central, independientemente de nuestras circunstancias.

Experimentar a Cristo en el Sufrimiento y la Alegría

El sufrimiento proporciona una oportunidad única para expresar a Cristo en su grandeza ilimitada. Pablo muestra que, incluso en la prisión, uno puede magnificar a Cristo a través del gozo en el Señor. Este gozo y regocijo en Cristo son esenciales para una vida cristiana auténtica, marcada por la experiencia de Cristo en todas las situaciones.

La Salvación Diaria en Cristo

La salvación de la que habla Pablo en Filipenses 1:19 no es solo la salvación eterna, sino una salvación subjetiva y diaria. Esto significa ser sustentados y fortalecidos para vivir a Cristo y magnificarle. Esta salvación en la vida diaria nos salva del fracaso de no vivir a Cristo y de la derrota de no magnificarle.

La Abundante Suministración del Espíritu de Jesucristo

El Espíritu Santo juega un papel crucial en vivir a Cristo. La abundante suministración del Espíritu nos permite disfrutar a Cristo y participar de Él, haciendo posible que Cristo sea magnificado y llegue a ser nuestra expresión.

La Vida del Cuerpo y la Edificación

Participar en la vida del Cuerpo y permanecer en el servicio sacerdotal que edifica el Cuerpo es vital para disfrutar de la suministración del Espíritu. Cuando nos aislamos y nos volvemos individualistas, expresamos la vida natural caída, en lugar de expresar a Cristo con la gloria divina y la hermosura humana.

La Labor Fructífera de Pablo

Pablo nos muestra que la verdadera labor fructífera no es una obra externa, sino el vivir a Cristo, magnificarlo, ministrarlo e infundirlo en otros. Esta labor es el fruto de una vida vivida en unión con Cristo. Así, incluso en la cárcel, Pablo fue capaz de infundir a Cristo en los santos y ministrar a Cristo a todas las iglesias.

El Impacto en la Iglesia

La vida de Pablo, centrada en vivir y magnificar a Cristo, permitió que las iglesias crecieran en vida y disfrutaran a Cristo ricamente. Esto es un modelo para nosotros hoy: vivir y magnificar a Cristo debería ser nuestro enfoque principal, ya que esto nos permitirá infundir a Cristo en otros y ministrarlo efectivamente.

La Necesidad de Canales de Suministración en el Cuerpo

La vida del Cuerpo requiere que algunos funcionen como canales de suministración. Estos individuos son esenciales para ayudar a otros a crecer en vida y disfrutar al Señor. Son quienes, como Pablo, se enfocan no en sus intereses personales, sino en el bien de los santos y la edificación del Cuerpo.

Conclusión

Tomar a Cristo como nuestra expresión es vivir una vida que refleje a Cristo en todo lo que hacemos y decimos. No se trata de nuestras capacidades o logros, sino de permitir que Cristo sea magnificado en nosotros. Esto se logra a través de la comunión con el Espíritu Santo, la participación activa en el Cuerpo de Cristo, y un enfoque constante en expresar a Cristo en cada situación, ya sea en tiempos de sufrimiento o de gozo. Al vivir de esta manera, reflejamos la verdadera esencia del cristianismo, que es Cristo mismo viviendo en y a través de nosotros.

3 replies on “Tomar a Cristo como Nuestra Expresión: Un Camino hacia la Vida Cristiana Genuina”

  • Francisco Izaguirre
    3 de abril de 2024 at 21:16

    Gracias por este material, para ser estudiado con mas profundidad

  • Mirian
    11 de abril de 2024 at 13:28

    Muy bueno!! Muchas gracias x compartir Vida y Verdad

  • Lucia
    12 de abril de 2024 at 10:08

    El Espíritu Santo la sustancia misma de Cristo nos confirma que El es el centro de todas las cosas siendo nuestra expresión visible de la vida que nos habita ,CRISTO …

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